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El Bardo o Vida después de la Muerte

"Bardo" es el estado intermedio entre un estado de conciencia y otro. Por ejemplo, existe el bardo del estado de vigilia, que es el estado intermedio entre el momento en que despertamos y el momento en que nos dormimos. Y está el bardo del estado del dormir. Asimismo, existe el bardo de esta vida, que es el estado de conciencia que poseemos entre el momento en que reencarnamos y el momento en que desencarnamos. Y existe el bardo de la vida que ocurrirá entre el momento en que desencarnemos de un cuerpo y el momento que volvamos a tomar otro cuerpo. En este estado, según lo que sabemos por la literatura científica de los “estados cercanos a la muerte”, el alma está libre de todas las limitaciones y dolores del cuerpo físico y flota, libremente, desplazándose a voluntad y a la velocidad del pensamiento a través del universo. Es un estado de mucho gozo y paz. Pero también hay momentos en que se pasa por visiones difíciles, incluso infernales, dependiendo del karma que cada conciencia haya cultivado en su vida anterior en el cuerpo. Es por eso que reunirse a orar y mandar pensamientos positivos a los seres que han desencarnado recientemente se considera una buena práctica de apoyo a la conciencia que viaja por el bardo. Los tibetanos, y especialmente los kagyupas, son famosos por su práctica de Bardo. La sadhana del Bardo, junto con el Phowa o transferencia de conciencia a una "tierra pura", son considerados yogas "auxiliares" dentro de los Seis Yogas de Naropa. Se recurre al Bardo y Phowa cuando durante el estado del vivir en vigilia, soñar y sueño profundo no se pudo completar los yogas principales de Naropa (Tummo, Luz Radiante, Yogas del Cuerpo Ilusorio).

En la sadhana del Bardo, uno ensaya a través de visualizaciones cómo reaccionar ante las diferentes situaciones con las que se enfrentará durante el viaje después de la muerte y las diferentes etapas por las que se va a pasar. La ruta del viaje ya ha sido delineada con bastante precisión por los maestros budistas tántricos de antaño y la idea es que si uno la visualiza y experimenta en su imaginación meditativa cuando todavía está vivo, al momento de morir y entrar al Bardo uno recordará las direcciones e instrucciones, así navegando con mayor confianza hacia el estado de iluminación (si la persona también tuvo la fortuna de practicar los yogas de cuerpo ilusorio mientras tuvo un cuerpo físico), o hacia un reino puro (si la persona recibió la enseñanza de phowa mientras tuvo un cuerpo físico), o hacia una reencarnación lo más buena posible.

Según la enseñanza tibetana del Bardo, una vez que la conciencia ha encontrado el cuerpo en el que encarnará, entonces el alma "muere" en el bardo y renace en su nuevo cuerpo. Esto puede suceder sólo minutos después de haber dejado su cuerpo anterior –minutos después de haber muerto— o puede suceder después de varios días, cuarenta y nueve considerándose el máximo posible que un alma puede habitar en el bardo entre que desencarna y vuelve a encarnar. Esto es porque el alma, o substancia sutil que sostiene la conciencia, se va disolviendo gradualmente, por lo que cada siete días experimenta una pequeña muerte y cuando vuelve a renacer es más pequeña y débil que la vez anterior. Así, a los cuarenta y nueve días, después de seis muertes, ya casi no queda substancia sutil que pueda sostener la conciencia en este bardo y por lo mismo, la conciencia deberá reencarnar. Sólo los seres que están listos para la iluminación total pueden completar los cuarenta y nueve días y de ahí disolverse eternamente en la matriz universal de Dios, sin necesidad de volver a encarnar.

(Este artículo apareció en Vivoenarmonia.cl. Para verlo ahí, hacer clic aquí )

 

 

To Be is the Blissful Reality of Mind. To Do is the Activity of Love. Everything we Do is Just a Game to Recognize the Activity of Love.

There  are no people, things, or circumstances which are good or bad, beautiful or ugly; it is only our emotionality toward them what is there. Wisdom is to remain free from judging, aware of one's emotions. Alchemy is to transmute emotions, maintaining a homeostasis of harmony and wellbeing. Meditation is to recognize the thought that generates the emotion, observing it with equanimity. Mahamudra is to wake up after dying, having a vision of what has always been, is, and will be.

 

Yoga is a Technology of Consciousness-Energy Developed to Experience Union. It Transcends Religion and Culture.